Califato ¾ descubren en «LA CONTRAÇEÑA» un nuevo código para resignificar el folclore y la música moderna

    • La agrupación española Califato ¾, lanza  su álbum «La Contraçeña».
    • La banda andaluza es uno de los 10 proyectos musicales seleccionados por la plataforma del Observatorio Transoceánico.
    • Este nuevo trabajo musical llega con sonidos en los que convive la idiosincrasia cultural e historiográfica andaluza y la música de vanguardia más avanzada.

Había un Santo Grial en las profundidades del Río Guadalquivir, y a Califato ¾ no les hizo falta ni echarse al agua para ni convertirse en Indiana Jones para dar con ello: el Santo Grial de un sonido en el que convive la idiosincrasia cultural e historiográfica andaluza y la música de vanguardia más avanzada. Ellos han conseguido descifrar el código definitivo en «LA CONTRAÇEÑA», su nuevo álbum, llamado a convertirse en uno de los hitos musicales del año.

Tras ir desvelando en los últimos meses algunas de las claves y canciones que formarían parte de su nuevo álbum, con canciones como “Fandangô de Carmen Porter”,  «Çambra der Huebê Çanto«,  «La bía en roça» y «Te quiero y lo çabê«; y tras presentarlo primero en Bandcamp el mismísimo Día de Andalucía; «LA CONTRAÇEÑA«, con una espectacular portada realizada por Rorro Bejerano, ya está disponible en todas las plataformas digitales y formatos físicos.

Con mucha menor presencia de samples y tirando por un trabajo mucho más orgánico, de auténtico ensamblaje y arquitectura sonora, Califato ¾ reinician su método de trabajo para dar un paso adelante en la búsqueda no solo de todas las Andalucías que caben en Andalucía, sino también alumbrar algunas Andalucías imaginadas: tanto inéditas como históricas, tanto psicodélicas como polifónicas, tan raciales e impredecibles como universales.

Grabado en Ronda el pasado verano y con colaboraciones de Kurt Savoy, Queralt Lahoz o Andrés de Jerez, el repertorio de «LA CONTRAÇEÑA» es una suerte de ensalada heterogénea, de mezcla de razas sonoras en la que caben desde zambras western hasta un acid house de corte jondo, desde una guajira flamenca que deviene en himno tropical a un reggae flamencófilo; en un marco de referencias que incluye, hasta ahora, cruces impensables entre Genesis P-Orridge y Los Sobraos, entre Prodigy y el «Omega» de Enrique Morente o entre Antonio Molina y Public Enemy.

El código que ha conseguido descifrar Califato ¾ no está al alcance ni de Da Vinci.